Pensad en los grandes destilados que existen en el mercado hoy en día. La elaboración de todos estos aromas y mezclas es un oficio que pasa de generación en generación. Hasta hace bien poco, la única posibilidad que había en el mercado era mezclar estos destilados Premium con mixers fabricados de forma masiva e indiferenciados entre sí.
La gama de la empresa británica Fever-Tree ha sido creada con la vocación de cambiar esta tendencia y, como compañía totalmente independiente, se dedica a posicionar los mixers en el lugar que se merecen. En definitiva, Fever-Tree nace con la voluntad de crear y dinamizar la categoría mixer, fomentando la innovación constante.
Charles Rolls lleva trabajando en la industria de las bebidas más de 15 años de los cuales 10 los dedicó a dirigir una reconocida marca de Ginebras: Plymouth.
En 1997 entra a formar parte del accionariado de Plymouth Gin al convertirse en director general. En 18 meses hace que la empresa vuelva a ser rentable, mejorando su imagen y reviviendo una de las marcas más antiguas de Inglaterra. Continuó dirigiendo la empresa hasta el año 2001, aumentando sus ventas 14 veces que equivalen a 80.000 cajas anuales, cuando fue adquirida por Vin & Spirit, los propietarios de Absolut Vodka
.Tim Warrillow trabajó como director de cuentas en Summerfield Wilmot Keene, una de las principales agencias de publicidad y branding con sede en Londres trabajando para empresas de de bienes y servicios de consumo (de Deloitte & Touche a Kettle Chips). Pero el encanto de iniciar su propio negocio resultó ser demasiado fuerte y Tim pronto se involucró en el lanzamiento de un té súper premium y en negocios de de café bajo la marca East India Company. Fue para este proyecto que Tim comenzó la búsqueda y compra de ingredientes especiales y de la más alta calidad.
Pero fue en el mercado de las bebidas espirituosas y los mercados de refrescos donde Tim vio la mayor oportunidad y, gracias a las recomendaciones de sus colegas, buscó a Charles Rolls. Ambos tuvieron ideas afines y estuvieron de acuerdo sobre el tema de la comercialización de productos de alta calidad. Observaron que en otros mercados se valoran y aprecian los productos de primera calidad, mientras que en el sector de los mixers se había descuidado totalmente y las marcas se interesaban más en la reducción de costes que en la calidad de los mismos. Así es como se planto la semilla de Fever-Tree.
Fever-Tree ha vuelto a los orígenes del árbol de la fiebre, y ha descubierto la última plantación que queda de todas las que florecieron. Situada en la frontera entre El Congo y Ruanda, la plantación ha conseguido prosperar y sigue produciendo la mejor quinina natural del mundo, siguiendo exhaustivamente los métodos de cultivo tradicionales. La mejor quinina del mundo, que es la que Fever-Tree utiliza para elaborar todas sus Tonic Water.
El afán de Fever-Tree por localizar y seleccionar los mejores ingredientes naturales continuó y les ha llevado a viajar por todo el mundo para conocer a pequeños productores especializados. Y así han llegado a Tanzania, donde extraen manualmente aceite esencial de naranja amarga. O a Sicilia para conseguir mediante el método Sfumatrice (empleado en perfumería) el mejor aceite esencial de limón que emplean en su Lemon Tonic y su Lemonade. En India, Costa de Marfil y Nigeria seleccionan los mejores Jengibres frescos, que no tardan ni 24 horas en ser procesados para elaborar su Ginger Ale y Ginger Beer. Y los campos de La Provenza les brindan los mejores botanicals con los que elaboran su nueva Mediterranean Tonic Water, especialmente indicada para vodkas de alta calidad.
Por supuesto, no se añaden ningún tipo de edulcorantes artificiales, ni conservantes ni aromas que no ofrezca la naturaleza. De alta carbonatación con finas burbujas estilo Champagne que ofrecen mayor suavidad y sensación en boca, se envasan en botellas de vidrio de 200 ml que aseguran la conservación del carbónico y la frescura del producto, además de ser la medida idónea para elaborar el combinado perfecto.
La curiosa llegada de Fever - Tree a España nace de la amistad entre Ferran Adrià y el artista Richard Hamilton, uno de los padres del Pop Art británico y colaborador en diversos proyectos culinarios-artísticos del chef. La historia comenzó cuando Adrià se interesó por el uso de la Tónica en su cocina. Hamilton, fiel bebedor de Fever-Tree en Reino Unido, no dudó en traerle una botella de Fever-Tree Premium Indian Tonic Water a su amigo para sorprenderle con su buena calidad. Enseguida el chef quedó admirado por su aroma y sabor, y comenzó a servirla en su restaurante.
Poco tiempo después se empezó a comercializar en España a través de International Cooking Concepts, empresa que desde hace más de 10 años ofrece a los profesionales de la gastronomía soluciones óptimas para satisfacer su necesidades diarias. Tiene dos áreas claramente diferenciadas: la de utensilios y maquinaria mediante la cual pone al alcance de todos los cocineros los últimos avances en tecnología y una nueva división de alimentación y bebidas en la que englobamos una selecta gama de productos gourmet y bebidas premium. En la actualidad cuenta ya con una red de distribuidores que cubre todo el territorio nacional.
La investigación de Ferran Adrià con el producto continuó hasta la creación de una receta propia utilizando la tónica como ingrediente principal: Sopa de Agua tónica elaborada con Fever-Tree, que añadió a su reconocido menú de desgustación. El plato consistía en Fever-TreePremium Indian Tonic Water congelada, acompañada de pétalos de rosa y cubitos de piel de naranja.
Actualmente el reconocimiento de Fever-Tree en el mundo de la gastronomía española no puede ser mejor. Todos los restaurantes con estrellas Michelín lo consumen habitualmente: el Celler de Can Roca, Martin Berasategui, Ramón Freixa.
Entre otros reconocimientos, en 2006 Fever‐Tree fue premiada como mejor producto gourmet en el Congreso “Lo mejor de la Gastronomía en San Sebastián”. En Julio de 2008 Fever‐Tree ganó el Best New Product en los Tales of the Cocktail Awards. Fever-Tree Tonic Water fué escogida por la prestigiosa Guía Peñín como la mejor tónica del mercado en una cata independiente, recibiendo 96 puntos sobre 100.
Por tercer año consecutivo, Fever-Tree ha sido seleccionada por CoolBrands © 2011, compartiendo espacio con marcas como Apple, TAG Heuer o Christian Louboutin. Un galardón concedido por un panel de consumidores y jueces totalmente independientes que han tenido en cuenta el estilo, la innovación y el atractivo el producto.
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Cuenta la leyenda que la corteza del árbol de la fiebre fue utilizada por primera vez por los españoles alrededor de 1630, cuando fue recetada a la condesa de Chinchón, que había contraído la malaria, comúnmente llamada fiebre, mientras vivía en Perú. La condesa se recuperó y así se descubrieron las propiedades curativas del “fever tree”.
A pesar del éxito, no tuvo mucha aceptación en sus inicios. Se empezó a importar en Europa bajo la denominación de “polvo curativo jesuita”, un término conflictivo teniendo en cuenta la dominación protestante en Inglaterra. Incluso cuando Carlos II se curó de la fiebre en 1679, su popularidad aún era escasa ya que Robert Talbor, el médico real, guardó para si mismo el secreto.
De todas maneras, el poder curativo de este peculiar árbol no se hizo mundialmente conocido hasta alrededor de 1820, cuando los soldados del ejército hindú en un intento para prevenir la malaria, mezclaron la quinina (extracto de la corteza del árbol) con azúcar y agua, creando la primera “Indian Tonic Water”
El sabor era muy amargo, y lo hicieron más agradable al paladar añadiéndole algo de ginebra a la mezcla. Así nació el primer gin & tonic, y muy pronto se transformó en la bebida genuina del Imperio Británico.
Pero el gin & tonic del Raj fue antes una necesidad que un placer. El colonialismo provocó un incremento espectacular de la demanda de quinina, y la “East India Company” era incapaz de abastecer las necesidades. La solución fue intentar cultivar el árbol en las colonias. Se probó con semillas ecuatorianas, pero el árbol resultante era muy pobre en quinina.
Los holandeses tuvieron más suerte con semillas peruanas suministradas por el explorador británico Charles Ledger, que habían sido rechazadas por los británicos después de su mala experiencia con las semillas ecuatorianas.
Las semillas peruanas resultaron ser altamente productivas en quinina, hasta ocho veces más, dando a Holanda el monopolio del mercado.
Fever-Tree Ltd ha vuelto a los orígenes de este árbol, y ha descubierto la última plantación que queda de todas las que florecieron a partir de las semillas peruanas. Situada en una zona conflictiva, en la frontera entre El Congo y Ruanda, la plantación ha conseguido prosperar y sigue produciendo una de las mejores quininas naturales del mundo, siguiendo exhaustivamente los métodos de cultivo tradicionales.

